Reunión con vecinos por la disponibilidad de terrenos

   El Gobierno Municipal finalizó este martes con una serie de cinco reuniones en las que notificó a las 47 familias inscriptas como potenciales compradoras en el registro del banco de tierras, de los cuatro terrenos disponibles para la venta. La notificación que implica informar a los inscriptos sobre la posición, condiciones y valores de los terrenos, entre otra información, es una de las instancias establecidas en la Ordenanza N° 2166 que creó el Banco de Tierras a partir de uno de los primeros proyectos enviados por el Poder Ejecutivo al asumir Germán Lago como Intendente.

   Ahora las familias tienen un plazo de diez días para manifestar al Municipio su interés de adquirir algunos de los terrenos en cuestión; el valor de cada uno lo establece el promedio de tres tasaciones realizadas por martilleros públicos, menos el 30%. Esta quita tiene la intensión de mermar la especulación inmobiliaria que en los últimos años disparó el valor de los inmuebles. Sobre esa situación el Intendente Municipal Germán Lago al momento de enviar al Concejo Deliberante el proyecto para la creación del banco y el registro de tierras, que fue aprobado por unanimidad, había expresado que “es una necesidad del Estado Municipal participar en la regulación del valor de los terrenos que en los últimos años ha incrementado notablemente, por lo que no podemos obviar esta situación”.

   En caso de que más de una familia se encuentre en igualdad de condiciones y cumpla de igual manera los requisitos para acceder a la compra de un terreno, la Ordenanza establece un sorteo. Se estima que antes de fin de año las familias interesadas se encuentren en condiciones de avanzar a la instancia de la compra, a partir de la cual correrá el plazo de cinco años para la construcción de las viviendas.

   Sobre la reuniones de las que también participaron funcionarios del gabinete municipal y autoridades legislativas locales, el Intendente Lago concluyó que “fueron todas muy buenas charlas, en las que se percibe la aceptación del modo en que estamos empezando a trabajar en este tema, para revertir una situación que afecta al desarrollo de nuestras familias, y además nos permite planificar y ordenar el crecimiento de la comunidad hacia aquellos lugares que son más propicios”.